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Los nuevos jefes creen en el trabajo por objetivos y no en cumplir un horario porque sí

Algunos ya son jefes y cambian el modo de liderar

Tienen una relación más cercana con su equipo, pero les cuesta asumir el rol.
Por Marilina Esquivel | Para LA NACION

Llegó el momento de comprobar la coherencia de los jóvenes de la Generación Y. Defensores a ultranza del tiempo personal y del trabajo por objetivos, los primeros nacidos bajo este signo tienen hoy entre 29 y 31 años, y algunos ocupan posiciones de liderazgo. En esa función, ¿conservan los valores que con tanta persistencia incorporaron al mundo laboral? “Sí, mantienen el ímpetu que tenían como empleados”, asegura Mónica Bobrowski, directora de capital humano de la consultora tecnológica Pragma, aunque advierte: “No siempre logran apropiarse totalmente del rol. Se siguen llevando el mundo por delante y a veces les cuesta separar el rol de líder del personal o la camaradería”, explica.

Por eso en algunas empresas el desembarco de los jóvenes Y en posiciones gerenciales es paulatino y su responsabilidad sobre la gente, limitada. Su injerencia abarca la gestión del trabajo diario y el análisis de posibilidades de desarrollo de la gente, pero no decisiones sobre remuneraciones. En Pragma, el 47% de los 350 empleados tiene menos de 30 años, pero sólo 10 son líderes de equipos. “Llega el momento en que los jóvenes manejan la carrera de una persona, pero antes hay mucho entrenamiento y charlas para ver cuál es la manera de hacerlo”, dice Hernán Shinji, gerente de Recursos Humanos de la fabricante de productos de higiene Procter & Gamble, donde “es natural tener jefes más jóvenes que uno”.

Si bien mantener ese estilo cuando llegan a la jefatura les permite manejar códigos similares a los de sus colaboradores, esto no siempre agrada a sus superiores. “Hablan a los demás como si fuesen sus amigos de toda la vida, y a algunas personas que están acostumbradas a tener otro tipo de interacción eso les choca”, dice Shinji.

Son nativos digitales. El concepto de conectividad que manejan trasciende la tecnología y tiene que ver con comprender lo importante del networking [construcción de redes sociales reales] y las relaciones humanas para que el trabajo salga bien. Los gerentes Y hacen un seguimiento de cada colaborador. Se esfuerzan por dar directivas claras y no pierden de vista qué le pasa a esa persona fuera de la oficina.

Reconocen públicamente un trabajo bien hecho, celebran metas cumplidas y alientan políticas de puertas abiertas. Para los nuevos líderes el orden pasa por obtener resultados sin importar donde esté la gente; la idea de quedarse en el trabajo hasta las 7 de la tarde casi no existe.