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Generación Y

"Los jóvenes quieren un trabajo cerca"

Molinari dice que si no, rechazan la oferta laboral.
Por Julia Raggio | Para LA NACION
PAULA MOLINARI, consultora.

El modelo mental de la Generación Y es un fenómeno global, que cuenta con el empuje de 3200 millones de jóvenes que buscan una nueva forma de trabajo acorde con sus valores.

Turbulencia generacional es el título que Paula Molinari, fundadora y presidenta de Whalecom, consultora especializada en gestión del cambio y desarrollo de organizaciones e individuos, eligió para su libro.

Aunque suena un tanto apocalíptico, es una metáfora que usa habitualmente para referirse al momento de transición que se está dando en las organizaciones.


–¿Cuáles son las demandas que tienen estos jóvenes?

–Se pueden resumir en cómo ha cambiado la concepción del trabajo. Venimos de entenderlo como un sacrificio, como algo que hay que aguantar, mientras que el disfrute está fuera del trabajo. Es como si hubiera una escisión entre la persona que trabaja y la que vive. En cambio, los jóvenes están alineados bajo una concepción de un modo de trabajo que colabora con el bienestar que están buscando. Bienestar en términos de hacer lo que a uno le gusta y disfrutar de lo que uno está haciendo.


–¿Cuáles son esos atributos valorados?

–La transparencia, el respeto por los tiempos personales, el foco en las personas, un buen clima laboral, un grupo de trabajo de gente inteligente de la que pueden enriquecerse, los desafíos, y la lista continúa. La relación con el jefe es un punto muy importante. Quieren un jefe transparente, que les enseñe, que se ocupe de ellos genuinamente y que los acompañe en los procesos. Es una forma de operar totalmente distinta.


–¿Cuánto valoran el dinero?

–El dinero es necesario para vivir y es valorado, pero pesa lo mismo que otras cosas. Por ejemplo, cuando uno llama a los candidatos de los programas de jóvenes profesionales nunca la primera pregunta es cuánto pagan.


–¿Cuál es la primera?

–Dónde es. La ubicación. Los jóvenes quieren un trabajo cerca. Cuando les decimos dónde es, el 50% de los candidatos se autoexcluye. Para la generación de los baby boomers la locación era un atributo inexistente. ¿Cuántos padres les habrán dicho a sus hijos: “Cuando tenía tu edad me tomaba el bondi a las 5 de la mañana con 3° bajo cero”? La segunda pregunta puede ser qué empresa es o cuál es el proyecto. Les atraen las empresas de muy buena tecnología, las que practican formas de trabajo nuevas y los sectores de actividad modernos. Empieza a ser importante cómo la gente percibe a las empresas. Se destinan presupuestos para desarrollar la marca de empleador, pero cuando el joven entra en la compañía se encuentra con una gestión de desempeño obsoleta. Las contradicciones son grandes.