Cómo elegir los herbicidas

Lo importante es rotar los modos de acción

Planificar adecuadamente qué herbicidas se utilizarán en cada lote es primordial en el control de las malezas resistentes. Pero con esto no alcanza, hay que rotar productos y cultivos.
SOJA ENMALEZADA. La premisa es diversificar. Las malezas son especies muy versátiles, con una amplia capacidad de adaptación a los cambios que les propone el ambiente.

La mezcla y/o secuenciación de herbicidas de distintos modos de acción es una de las herramientas más importantes a la hora de manejar el problema de malezas resistentes. “La principal premisa es la diversificación, tenemos que tener en cuenta que las malezas son especies muy versátiles y que tienen una amplia capacidad de adaptación a los cambios que les propone el ambiente. Los herbicidas generan un estrés ambiental al que los individuos más aptos logran sobrevivir. Se trata entonces de una estrategia adaptativa dominada por la presión de selección impuesta en el uso de herbicidas”, explica Patricia Diez de Ulzurrun, de la Cátedra de Terapéutica Vegetal de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

La especialista remarca que la rotación de principios activos, e incluso de familias químicas de herbicidas, no es suficiente para el manejo de la resistencia. Por lo cual, es totalmente necesario planificar una rotación de modos de acción dentro del cultivo y, por supuesto, también una rotación de cultivos.

La utilización de distintos modos de acción es una de las tácticas que quiebra la presión de selección, ya que aquellos individuos que pudieron haber sido seleccionados a priori por un herbicida de un modo de acción particular serían susceptibles a otros. La Sociedad Norteamericana de malezas (Weed Science Society of America –WSSA-) y el Comité de acción de resistencia a herbicidas (Herbicide Resistance Action Committee –HRAC-) han desarrollado esquemas de clasificación basados en el modo de acción de los herbicidas. La WSSA asignó a los herbicidas con similar modo de acción un número, mientras que el HRAC publicó una clasificación similar usando letras (Ver “Clasificación de herbicidas…”). “Dicha clasificación constituye una herramienta que facilita la rotación de modos de acción, lo cual es fundamental en el manejo y prevención de la resistencia a herbicidas”, indica Diez de Ulzurrun.

Patricia Diez de Ulzurrun , Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
“El uso de productos con mayor residualidad plantea la necesidad de estudiar la degradación de los activos en suelos de diversas zonas productivas, ya que es una variable muy ligada al tipo de suelo y condiciones climáticas”.

Según la especialista, la mezcla de distintos modos de acción es otra práctica recomendable, dado que es menos probable encontrar individuos que tengan la capacidad de sobrevivir a dos modos de acción diferentes. Esto se encuentra difundido sobre todo en barbechos químicos, en los que las aplicaciones con glifosato ya no son suficientes y se suele recurrir al sinergismo brindado por otros modos de acción como los hormonales o ciertos herbicidas residuales.

Una de las ventajas de controlar las malezas durante el barbecho es que no hay que preocuparse por la fitotoxicidad al cultivo, aunque sí se debe contemplar la residualidad de los herbicidas utilizados. La investigadora señala que al momento de seleccionar los herbicidas a utilizar en el barbecho entran en juego varios factores, como las especies presentes en el lote, la dinámica de emergencia de las malezas predominantes, el cultivo, la presencia de resistencia a herbicidas, la fecha de aplicación, la residualidad del producto (ligado a la zona, tipo de suelo, temperatura) y la historia del lote, ya que brindará información sobre las malezas preponderantes y los activos utilizados a fin de contemplar la rotación de modos de acción.

“Debemos considerar también que la finalidad del barbecho es la de acumular agua y nutrientes para el cultivo –señala Diez de Ulzurrun-, por lo cual el control de malezas en dicho período no sólo posibilita controles en estadios de desarrollo más sensibles de la maleza, sino que mejora la utilización de recursos”.

A la hora de los detalles, la especialista sostiene que actualmente se han lanzado al mercado varios productos indicados para el control en barbecho, que se utilizan como presiembra/preemergentes con cierta residualidad. Entre ellos cita flumioxazín, diclosulam, sulfentrazone, sulfometuron, clorimuron, entre otros, que en mezcla con glifosato, brindan excelentes controles de malezas en estadios tempranos de crecimiento y permiten llegar a la siembra del cultivo con el lote limpio. “Sin embargo, surgen nuevos desafíos: el uso de productos con mayor residualidad plantea a futuro la necesidad de estudiar la degradación de los activos en suelos de diversas zonas productivas, ya que es una variable muy ligada al tipo de suelo y condiciones climáticas”, aclara la investigadora para agregar que a esto se suma la presencia de residuos de rastrojo en superficie, que interactúan con el activo y dificultan su llegada al suelo.

Para Diez de Ulzurrun, la forma de manejar la resistencia viene de la mano del uso de productos para el barbecho y con acción residual, sumados a mezclas de activos de dos o más modos de acción. .

Clasificación de herbicidas por su modo de acción

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